julio 28, 2017

“Esta es una de las agendas más radicales en la historia de Estados Unidos”: Carmen Pérez

(Imagen de The Gathering for Justice)
Carmen Pérez, directora ejecutiva de Gathering for Justice y co directora de la Marcha de las Mujeres, participó en la mesa de apertura del Global Media Forum, realizado en Bonn. Pressenza aprovechó para hacerle esta entrevista, que compartimos con nuestros lectores.
P: Carmen, el mundo se sorprendió el día que tanta gente y sobre todo tantas mujeres se movilizaron en Estados Unidos. Quizás no se entendió del todo qué fue lo que hizo que esa movilización fuera tan sorprendente, multitudinaria y poderosa. ¿Cuáles fueron los procesos que estuvieron detrás de esa marcha?
CP: Mucho de lo que ustedes vieron se debió a que habíamos intentado hablar con personas y crear un punto de entrada para que la gente empiece a involucrarse. Después de la elección de Trump, nosotros nos sentíamos como si alguien se hubiera muerto en nuestro país. Era un duelo. Sentí una responsabilidad por mi comunidad, como descendiente de mexicanos. Mi mamá es nacida en México, mi papá es nacido en los Estados Unidos. Pero lo que el presidente dijo de mi familia, de nuestros hermanos que son de allá, hizo que me decida a involucrarme en la organización de esta marcha. Nos unimos con Tamika Mallory, afroamericana y Linda Sarsour, palestina-musulmana y decidimos organizarla, hacer la agenda, traer a las personas., sumar a nuestros equipos y a muchas organizaciones.
Yo trabajo en la organización Harry Belafonte, desde la cual buscamos fomentar el compromiso cívico y organizar acciones políticas. Por ello pensamos que teníamos que ser parte de la marcha de las mujeres, centrándonos en musulmanes, LGBTQIA, indocumentados, afroamericanos, derechos de las mujeres, todos estos diferentes grupos, y teniendo como base nuestros principios de la noviolencia.
Teníamos claro que no iba a ser una marcha en contra de Trump, porque uno de los seis principios de la noviolencia es atacar las fuerzas del mal, no a las personas que hacen el mal. Así que, no se trata de Trump, sino de luchar contra las instituciones que empujan el racismo, el sexismo y cualquier tipo de discriminación.
P: Tú has mencionado varias veces la importancia de poner la agenda. ¿cuál es la agenda que pusieron en esa marcha y por la que ahora están trabajando?
CP: Nosotras creamos una plataforma en la que todos se sintieran incluidos. Fue un proceso transparente y muy participativo. Esa plataforma incluye 14 puntos relacionados con género, medio ambiente, justicia criminal, derechos indígenas, comunidades LGBTQIA. Es una plataforma política interseccional. Nuestra agenda no es únicamente de mujeres, porque como mujeres, somos interseccionales también: yo soy hija de una madre mexicana nacida en California, que creció con violencia en su comunidad, estudié psicología… No somos monolíticas. La plataforma que generamos es, sin duda, una de las más radicales plataformas políticas en la historia de los Estados Unidos.
El 21 de enero estuvimos 1.2 millones de personas, aunque el permiso que nos dieron (y solamente a nosotras nos exigieron contar con un permiso para organizar la movilización), era solamente para 200 mil. Queríamos que se movilizara mucha gente de color, que marchan también los inmigrantes e indocumentados. Eran 70 organizadoras a nivel nacional, 400 coordinadoras. Esta marcha se hizo con la participación de gente de todo el mundo, con mujeres que eran voluntarias, nadie recibió un cheque para organizar esta marcha. Había cinco millones de personas participando en todo el mundo y ningún incidente violento. Ese es el poder que nosotros vemos cuando la gente, cuando las mujeres se unen para hacer algo grande.
P: Has mencionado varias veces los seis principios de la noviolencia. ¿Cuáles son esos seis principios?
CP: No los tengo todos de memoria. Hay uno que dice, “Accept suffering without retaliation for the sake of the cause to achieve our goal” (Acepta el sufrimiento sin represalias por el bien de la causa, para alcanzar nuestro objetivo). Otro principio dice, “The Universe is on the side of justice” (El universo está del lado de la justicia). Otro es: “The Beloved Community is the framework for the future” (La Comunidad querida es el marco para el futuro). La comunidad querida es aquella en la que podamos vivir en armonía, sin violencia, con nuestros niños jugando, vivir en paz.
P: ¿Cómo podemos enlazar al movimiento de las mujeres de los Estados Unidos con los movimientos sudamericanos, como por ejemplo el Movimiento Milagro Sala, por la que venimos luchando de una manera no violenta en toda Sudamérica para su liberación, o ahora en Chile con la candidata a la presidencia, Beatriz Sánchez? ¿Cómo podemos crear vínculos entre los movimientos de Estados Unidos y los Sudamericanos?
CP: Creo que en realidad es una gran pregunta. Creo que lo que hemos venido tratando de hacer en Estados Unidos es convertirnos en ese vínculo para otros países, y creo en las continuas conversaciones y diálogos y construcción de relaciones que tenemos que hacer, creo firmemente que necesitamos construir solidaridad más allá del muro de Estados Unidos, de las fronteras que se crearon antes de nosotros.
P: ¿Si alguien de ustedes pudiera venir a Sudamérica, podríamos, por ejemplo, organizar una visita a Milagro Sala en su celda, o a la campaña de Beatriz Sánchez?
C: Sí, tenemos varias organizadoras de la Marcha que están en diferentes países, así que podemos conectarlos a ustedes con uno de nuestros coordinadores. Pero también pienso que es importante para nosotras, las mujeres de los Estados Unidos, que podamos tener un intercambio cultural para construir algo más allá de las fronteras que nos han impuesto, porque nosotros no creamos las fronteras. Somos gente que fluye y más allá de dónde provengas (algunas pueden ser de Marruecos, o de otros países), creo que las conversaciones, este tipo de interacción entre una y otra, demuestra que hay un gran movimiento. Nosotras, como mujeres de color en Estados Unidos, también somos oprimidas, y la única manera en que ganaremos es creando una solidaridad estratégica entre una y otra más allá de las fronteras que nos han impuesto. Pero todo empieza con las conversaciones.

P: Carmen, ¿cómo sigue ese movimiento? ¿Cuáles son los desafíos?
CP: Por ahora, regreso a mi organización, dado que tengo muchas responsabilidades. Pero la manera de continuar es que la gente se acerque a sus vecinos, en lugar que permanecer aislados. Necesitamos hablar uno con otro, necesitamos poder hablar cruzando las fronteras con gente que cree en nuestras mismas políticas. Necesitamos construir relaciones. También necesitamos formar a las nuevas generaciones.
Hay un gran salto generacional. Me he impresionado ver a alguien como Harry Belafonte, pero también tengo un padre de 94 años de edad. Por eso es importante tener esas relaciones. Pero la manera de continuar es que a través de la Marcha hemos construido nuestro Consejo, que es nuestro brazo político de la Marcha de las Mujeres, y estamos tratando de contratar personal, porque no podemos sostener un movimiento en base a voluntarios, tenemos que pagar a personas para que hagan este trabajo, tenemos que encontrar a los mejores, y tenemos que ser estratégicos.
Tenemos que defender el espacio, cómo atraemos a más mujeres. Tenemos estas delegaciones culturales cruzadas, pero se sostendrá cuando la gente crea y se haga cargo del cambio de las políticas de sus países, y no empieza cuando tú les dices a la gente qué es lo que tiene que hacer, porque hay muchas oportunidades para la gente. La gente piensa con frecuencia que no vale la pena o no saben cómo tomar las oportunidades. Es cuando piensan que se trata de su responsabilidad personal, y yo pienso que mi responsabilidad personal fue asegurar que nuestras comunidades estuvieran presenten en la marcha, y es por ello que la marcha tuvo tanto éxito.

Fuente: Pressenza IPA

julio 27, 2017

El optimismo de la voluntad

Evelyn Boyd Granville fue una mujer del siglo XX y un ejemplo de optimismo o fuerza de voluntad. Rodeada por todas las condiciones desfavorables que podrían haberla dejado en la cuneta pudo sobresalir con éxito en su empeño de ser una matemática prestigiosa, gracias a la organización, la cooperación, la disciplina del yo interior, o sea, la fuerza de voluntad. Las dificultades vividas para conseguirlo le hicieron tomar conciencia de las injusticias del sistema y el optimismo de su voluntad la condujo a participar en movimientos por los Derechos Civiles de las mujeres y de la población negra, como el liderado por Martin Luther King, con el objetivo de que acceder a esos derechos llegue a ser lo normal, no lo excepcional.




La edad de la inocencia

Nació en Washington en el año 1924, el mismo en que murió Lenin, el líder de la revolución rusa. Lo hizo en el seno de una familia trabajadora de raza negra, compuesta por sus padres, William Boyd y Julia Walker, su hermana Doris, año y medio mayor que ella, y su tía, Louise Walker, que siempre la trató como a una hija. Su infancia se desarrolló inmersa en la Gran Depresión, que devastó el país al final de los años veinte y durante los primeros años treinta. Contaba con cinco años cuando se produjo el Crack De Wall Street, el jueves negro que acabó con los felices años veinte y contribuyó a que florecieran los fascismos que llevaron a la humanidad a la Segunda Guerra Mundial.

Evelyn, como cualquier niña que crecía en Washington en aquellos años era consciente de las dificultades generadas por la segregación racial existente en el país, aunque ella no la había sufrido personalmente. Sus mayores creían firmemente que era imprescindible una buena preparación intelectual para vencer aquella barrera, para hacerse un hueco en la sociedad y para conseguir los cambios necesarios en ella. Habían leído y habían oído hablar de personas de su raza que habían contribuido a la causa, gracias a una buena formación. Estas personas fueron los modelos a seguir. Ése fue el objetivo que le transmitieron a Evelyn sus mayores y al que dedicaron una parte importante de sus esfuerzos.

Sus padres se separaron cuando era pequeña. La madre asumió, con su trabajo, la manutención de la familia.

El sistema escolar para las gentes de color de Washington atraía a buenos profesionales, bien preparados, con experiencia y con gran dedicación, lo cual permitía que el alumnado de su escuela saliera tan bien preparado como pudiera hacerlo la población blanca.

A Evelyn le gustaba la escuela. En el horario escolar asistía a sus clases y, en el tiempo de ocio, asistía a numerosas actividades deportivas y culturales, a museos y a librerías de la ciudad, que eran de libre acceso. Cuenta que estas actividades le proporcionaron muchas horas de disfrute y aprendizaje. También disfrutaba mucho cuando iba a pasar las vacaciones con su hermana a la granja de Linden, de una de las familias de la red social que le hacía amable la existencia.

Se graduó con un expediente estupendo en el centro de secundaria Dunbar. Sus profesores de matemáticas fueron Ulysses Basset, licenciado por Yale y Mary Cromwell, licenciada por Pennsylvania. En Dunbar se orientaba a todos los alumnos y alumnas hacia los estudios superiores en algún centro universitario del Norte. Evelyn solicitó su ingreso y una beca en dos de ellos, el Smith College de Northampton en el estado de Massachusetts y el Mt. Holyoke en South Hadley. Fue aceptada en las dos universidades, pero ninguno de ellas le concedió la beca solicitada. Su madre y su tía Louise aportaron mil dólares a partes iguales y la sociedad Phi, Delta, Kappa le concedió una ayuda de cien. Con estos mil cien dólares comenzó sus estudios en el Smith College en 1941, deseaba llegar a ser algún día profesora de matemáticas.

Mientras tanto, la Segunda Guerra Mundial seguía su curso y su país estaba a punto de ingresar en ella.

El Smith era el mayor College femenino privado del país con 2000 alumnas procedentes de los mejores centros de secundaria, el Dunbar entre ellos. Se concentró en los estudios de matemáticas, física teórica y astronomía, materia esta última que llegó a fascinarla hasta tal punto que, si hubiera sabido que los Estados Unidos iban a lanzar en breve su programa espacial e iba a necesitar astrónomos profesionales, hubiera cambiado su opción de matemáticas por la de astronomía.

Tras su primer año, el Smith College le concedió una beca tras otra y, con la ayuda de los dólares que ganaba en verano trabajando en la Oficina Nacional de Estándares de Washington, terminó su licenciatura en 1945, al tiempo que acababa la Segunda Guerra Mundial y empezaba la guerra fría entre los dos nuevas potencias hegemónicas: EE. UU. y U.R.S.S.

Con una beca del Smith y una ayuda de Yale hizo su tesis doctoral, en la que discutía las propiedades de las series de Laguerre en el dominio complejo. Obtuvo el doctorado en 1949.



El despertar

Evelyn vivía encerrada en su mundo, familiar y académico y sin tomar conciencia de ciertos acontecimientos. Muchos años después de doctorarse, supo que ella y Marjorie Lee Brown, de la Universidad de Michigan, fueron las dos primeras mujeres negras que obtuvieron el doctorado en matemáticas en los Estados Unidos.

Cuando se dispuso a buscar su primer trabajo, los Estados Unidos estaban lanzando su programa espacial para el que Evelyn estaba cortada a la medida. Se presentó a una entrevista en el New York City College, pero no obtuvo la plaza. Años más tarde, le dijo un colega que había sido rechazada por ser una mujer, otra colega que había sido por ser negra. Su doctorado por Yale no pudo derribar las barreras levantadas por siglos de prejuicios patriarcales y raciales.

Por fin consiguió su primer trabajo en el Instituto Universitario de Matemáticas y Ciencias de Nueva York. Pasó su primer año de licenciada investigando y dando clases como ayudante a tiempo parcial en el departamento de matemáticas. Para ello tuvo que trasladarse a la ciudad de los rascacielos y allí sintió, en su propia piel, el dolor de la discriminación. Las leyes prohibían la segregación racial, pero las costumbres son más fuertes. Peregrinó de apartamento en apartamento intentando vencer las resistencias de sus propietarios, pero todo fue inútil, acabó viviendo, por poco tiempo en el apartamento de una amiga de su madre. Expresó el dolor de aquella humillación renunciando a ese puesto de trabajo, que justificó diciendo que el ruido, la suciedad y los enormes bloques de hormigón la aplastaban.

En 1950, se trasladó a la Universidad de Fisk en Nashville, Tennessee. Era un College de mucho renombre para mujeres y hombres de raza negra. La ciudad sureña era mucho más pequeña que Nueva York y más segregacionista, pero las cosas fueron muy bien para Evelyn desde el principio. En la inauguración del curso, el Presidente de Fisk presentó, como es habitual, a los nuevos colegas. Cuando le tocó el turno a Evelyn, la descripción de su curriculum, arrancó un aplauso de la audiencia. Evelyn dice al recordarlo: “Era maravilloso para una mujer tener esas credenciales. Ello en sí mismo era un estímulo para l@s estudiantes.”. Allí compartió su trabajo con buenos compañeros y disfrutó en la preparación de alumnos y alumnas de gran capacidad intelectual. Vivienne Malone Mayes y Etta Zuber Falconer fueron alumnas suyas y obtuvieron luego su doctorado en la Universidad de Texas. Evelyn fue feliz en la Universidad de Fisk.

Luego, su vida profesional se disparó en sentido ascendente. En 1952, volvió a Washington para trabajar como matemática en la Oficina Nacional de Estadística. Allí conoció a varios colegas matemáticos que trabajaban en la programación de grandes ordenadores, en un tiempo en el que el desarrollo electrónico de estas máquinas estaba en pañales. La creación de programas era un reto porque es un ejercicio de pensamiento lógico y de resolución de problemas. Con la experiencia y el prestigio adquiridos, consiguió un trabajo en IBM. Tras un año en Washington se trasladó al centro de proceso de datos de IBM en Nueva York. Le gustaba el trabajo, pero seguía sin gustarle la ciudad. Cuando, en 1956, la NASA firmó un contrato con IBM para diseñar, escribir y mantener programas de ordenador para el programa espacial de EE. UU., la compañía abrió el Centro de Computación de Vanguard, en Washington. Entonces, Evelyn, consiguió el traslado a ese centro de la capital del estado y formó parte del equipo de profesionales de IBM, matemáticos y científicos, responsables del cálculo de órbitas y de procedimientos para controlar vehículos espaciales, primero para el Proyecto Vanguard de la NASA y luego para el Proyecto Mercury.

En 1960, a los 36 años, se casó y dejó IBM. Por si no era suficiente haber renunciado a formar una familia a lo largo de su vida, ahora, para formarla, tenía que abandonar el trabajo más interesante de su vida. Se trasladó a Los Ángeles, California. Allí se incorporó como experta a un equipo de estudios e investigación de métodos de cálculo de órbitas.



El compromiso

Su marido, el clérigo Gamaliel Mansfield Collins tenía dos hijos que convivieron temporadas con el matrimonio. El reverendo Mansfiel formaba parte del grupo de pastores que reunían fondos para Martin Luther King, el líder negro asesinado hace ya más de cuatro décadas. Además ayudaba a organizar los grandes mítines cuando el Dr. King venía a la ciudad. A Evelyn el Dr. King le parecía una persona fascinante.

Durante este periodo, Evelyn se comprometió con el Movimiento de los Derechos Civiles para los afroamericanos, participando en los programas del Día de la Mujer.

La década de los 60 volvió a ser profesionalmente, muy fructífera para Evelyn.

El primer hombre que navegó por el espacio, Yuri Gagarin, lo hizo en 1961.

Esto desató una gran respuesta del complejo industrial militar estadounidense. Los EE. UU. reorganizaron su programa de investigación y desarrollo militar, crearon la NASA, cambiaron los currículos escolares y le inyectaron dinero a los distintos programas de investigación y desarrollo para conseguir ingenieros, etc.

La NASA necesitaba directivos formados en matemáticas y ciencias, en 1962 Evelyn se incorporó al equipo de especialistas investigadores en áreas como: análisis numérico digital, mecánica celeste y cálculo de órbitas y trayectorias, de la Compañía Norteamericana de Aviación, la cual diseñaba trabajos para el Proyecto Apolo. En 1963 pasó a IBM, en la División Federal de Sistemas, donde realizó trabajos similares.

En 1967, año en el que tuvo lugar el Festival de Woodstock que ha permanecido como símbolo del nacimiento del movimiento hippy, se le ofreció a Evelyn trabajar en Washington, pero permaneció en los Ángeles, rescindió el contrato con IBM y se dedicó a resolver su divorcio. Seguramente su abnegada dedicación profesional no fue ajena a ésta situación.

Tras su divorcio, aceptó un puesto como profesora asistente de matemáticas en la Universidad Estatal de California, en la ciudad de Los Ángeles. Seguía los impulsos de su primera vocación, en relación a la cual solía decir: “siempre me gustó explicar cosas y ver que alguien aprende de ello”. Ganaba la mitad del salario que le pagaban en la industria, pero sólo se acordaba, decía, el día de la paga.

De 1968 a 1969, Evelyn, formó parte de Proyectos de Formación del Profesorado que debían hacerse cargo de la introducción de la matemática moderna en los niveles elemental y secundario.

El primer alunizaje la pilló apartada de los proyectos espaciales de la NASA. Escribió un libro: Teoría y Aplicaciones de Matemáticas para Profesores, con el que pretendía mejorar la enseñanza de las matemáticas en todos los niveles. El libro vio dos ediciones antes de que cambiara el plan de estudios y se centrara más en los conocimientos básicos, aparcando la matemática moderna.

Mientras tanto a uno y otro lado del océano, surgían movimientos de protesta, contra la guerra de Vietnam, contra las condiciones laborales, contra la estructura universitaria, contra el modelo patriarcal de familia, etc., sostenidos por la izquierda intelectual.

Durante los años 70, bajo la presión de leyes de acción compensatoria, mejoró el estatus de las mujeres, tanto en la industria como en la enseñanza superior. En la Cal-State, se ofreció a una minoría de mujeres un año de entrenamiento en un programa que les permitiera llegar a ser decanas, jefes de departamento y administradoras. En otras palabras, que les permitiera estar en posición de influir políticamente. A Evelyn le hubiera gustado entrar en la administración del College: “Si yo fuera joven,” dijo, “me gustaría entrar en este programa.”.

Se volvió a casar y se trasladó a vivir a una granja de Texas con su marido Edward V. Granville. En 1984 se jubiló. De 1985 a 1988 enseñó Matemáticas e Informática en el College Texas en Tyler, en la cátedra de A. Lindsey. El Smith College le concedió un doctorado honoris causa en 1989, simbólico año de fin de una época. Es la primera mujer negra que ha recibido tal honor de una institución americana. Ha pertenecido al Consejo Nacional de Profesores de Matemáticas y a la Sociedad Americana de Mujeres Universitarias.

Hoy sigue dando clases voluntariamente a universitari@s, en programas tutoriales de nivel elemental y secundario y a adult@s que desean ser alfabetizad@s.

Cuando se le pregunta por su larga vida profesional, dice que aquello que más la satisface es haber mostrado que las mujeres pueden hacer matemáticas, haber contribuido a que se sepa que las mujeres afroamericanas también tienen cerebro.

Esta mujer, comprometida con la causa de su raza, amante de las matemáticas y las estrellas, de la naturaleza y la familia, de la enseñanza y la comunidad y modelo de superación para las mujeres, es ejemplo de lo que Gianni Rodari llamaba, en su obra Lo que los niños enseñan a los mayores, la voluntad de la especie, la fuerza creadora, la capacidad de supervivencia y transformación del mundo. La capacidad de reaccionar ante las injusticias sociales.

Dice Rodari: “… cuando hablo de los problemas del mundo, con los niños, me parece que la pregunta que más les apasiona es ¿qué tenemos que hacer entonces?”

Es decir, en ellos nace, ante todos los motivos de pesimismo, una desesperación, de la que surge la exigencia de que algo hay que hacer, que apela a lo que Gramsci llamó tan acertadamente “el optimismo de la voluntad”, la fuerza de voluntad que ha caracterizado a Evelyn a lo largo de su trayectoria vital.

Omar Khayyam, matemático y poeta del siglo XII, sintetiza magistralmente lo antedicho en unos pocos versos:


Cuando tiembles bajo el peso del dolor y cuando agotes el manantial del llanto, piensa en las plantas que la lluvia como a espejo bruñe. Cuando te exaspere el resplandor del día y cuando anheles que una noche eterna caiga sobre el mundo, piensa en el despertar de un niño.
Sobre el artículo original

El artículo Boyd Granville, Evelyn (1924-) se publicó en el portal DivulgaMAT (Historia de las matemáticas, Biografías de matemáticos ilustres).

Un especial agradecimiento DivulgaMAT por permitir su reproducción en Mujeres con ciencia.
Sobre la autora

Xaro Nomdedeu Moreno es madre, profesora de matemáticas y autora de libros de divulgación.

Fuente: Mujeres con Ciencia

El feminismo, presente en Constitución de CDMX: Marcela Lagarde


Foto: Daphne Beltrán Fuentes/MujeresNet

Se reúnen asambleístas constituyentes en foro convocado por Dolores Padierna para analizar los ejes rectores del instrumento que entrará en vigor el próximo año.

Con el fin de dar a conocer la importancia del trabajo de la Asamblea Constituyente en la elaboración de la Constitución de la Ciudad de México, se realizó el foro "Aportes de la Constitución de la CDMX a la democracia mexicana" el día 11 de Julio de 2017 en el Senado de la República.

El evento, convocado por la senadora constituyente Dolores Padierna, se desarrolló en tres mesas de análisis en las que quedó de manifiesto que los derechos humanos son la base sobre la que fue redactada esta constitución, la cual quiere devolver el poder a la ciudadanía.

Dolores Padierna en su discurso de apertura subrayó el carácter democrático de la nueva carta magna y mencionó que la Asamblea Constituyente estuvo comprometida con la creación de un modelo único "que busca desarrollar un nuevo tipo de gobierno", sobre todo fincado en la proximidad, es decir, donde "lo importante es la ciudadanía, no el poder".

En su intervención inaugural, la diputada constituyente Marcela Lagarde de los Ríos destacó que esta constitución es paradigmática en cuanto al tema de igualdad de género, ya que, además de lo que abona dentro de su contenido a esta necesidad, esta Asamblea "fue paritaria pues estuvo conformada por 48 mujeres y 52 hombres, un suceso sin precedentes".

La también antropóloga Lagarde subrayó que un avance importante es el afianzamiento de una "red de mujeres constituyentes". El objetivo principal de esta red es la construcción de espacios ciudadanos y formación política desde una perspectiva feminista. Lagarde señaló además que el trabajo en conjunto ha permitido ir en "paralelo a la pluralidad, la diversidad y la filosofía política de los derechos humanos".

Por su parte, Tobyanne Ledesma habló del "reconocimiento pluricultural y pluriétnico de la ciudad que hay en la nueva constitución". Lol Kin Castañeda mencionó que lo que se busca es conquistar un concepto de ciudadanía universal que sea verdaderamente incluyente. La también activista por los derechos humanos hizo alusión a que esta nueva ley busca cumplir con los 17 objetivos de desarrollo sostenible, presentados en 2015 por la ONU.

En la primera mesa titulada "Ciudad de México y el nuevo pacto social", la constituyente Ifigenia Martínez, académica de la UNAM, mencionó que la ciudad y el marco normativo que la sustentará son "precursores de los derechos y libertades de la ciudadanía", quienes a su vez son los únicos dueños y dueñas de este territorio.

El senador Porfirio Muñoz Ledo indicó que "esta es una constitución rica en ideas, innovaciones e igualdad; en el marco de un país corrupto, autoritario y sobre todo machista" y equiparó su función con la del contrato social rousseauniano, insistiendo en la idea de que es una carta de derechos que busca devolver el poder a la ciudadanía y toda una "coronación jurídica sin precedentes".

La siguiente mesa "La igualdad sustantiva en la Constitución de la CDMX" contó con la intervención de Marco Antonio Castillo, fundador del Instituto de Investigación y Práctica Social y Cultural A. C., quien dijo que "esta ley constitucional buscará dar libre acceso a derechos a toda persona que habite o transite en condición de migrante en la Ciudad de México".

Posteriormente la diputada constituyente Katia D'Artigues hizo una exposición sobre los derechos de las personas con discapacidad, subrayando que se privilegia el "derecho a la asistencia" el cual abreva en una defensa, "por todos los medios posibles", de los derechos de las personas con alguna discapacidad.

La autora del libro Género y feminismo: desarrollo humano y democracia, Marcela Lagarde, resaltó el papel que jugaron en el proceso las principales demandas del feminismo ya que "se incluyen el derecho a decidir, los derechos sexuales y reproductivos, el libre desarrollo de la personalidad y la autonomía"; todo en pro "de la igualdad, la diversidad y la diferencia". Además, mencionó que el feminismo está presente en la constitución y que "estas propuestas no vienen del aire, vienen de 50 años atrás y aquí están reunidas".

Finalmente, en la tercera mesa "Nueva organización del poder público y representación ciudadana" la maestra Claudia Aguilar Barroso, abogada postulante en materia constitucional, enfatizó principalmente el cuestionamiento que ha habido por parte de la Asamblea Legislativa a la propuesta de representatividad y la de conformar un consejo "ciudadano puro".

La Constitución de la Ciudad de México surge como una iniciativa del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, la cual presentó desde su campaña electoral. Con la asunción de su cargo se comenzó el trabajo de modelación por parte de la Asamblea Constituyente. El proyecto de ley entrará en vigor el 17 de septiembre de 2018 y tendrá listos sus reglamentos y normas completamente en 2019.


Por Daphne Beltrán Fuentes
Fuente: MujeresNet.-

julio 26, 2017

En Brasil, ONU Mujeres arranca con la estrategia Mujeres Negras Rumbo a un Planeta 50-50

Los equipos de ONU Mujeres a nivel global, para las Américas y el Caribe, y Brasil, durante la Marcha de las Mujeres Negras contra el Racismo y la Violencia y por el Buen Vivir.

Foto: ONU Mujeres Brasil/Bruno Spada

ONU Mujeres está implementando en Brasil la estrategia de comunicación y promoción Mujeres Negras Rumbo a una Planeta 50-50 para el 2030, para que las mujeres afrodescendientes estén en el centro de la respuesta internacional para el desarrollo sostenible y los esfuerzos para la eliminación del racismo. Esto forma parte de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y de la Década Internacional de Afrodescendientes (2015-2024). Brasil adoptó como referencia el Marco de Alianzas de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2017-2021, que tiene como objetivo el enfrentamiento al racismo y la eliminación de las desigualdades de género en el país.


Desde el Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, el 21 de marzo de este año, una ONU Mujeres Brasil se promueve Mujeres Negras Rumbo a un Planeta 50-50 en 2030 en alianza con organizaciones del movimiento de mujeres negras, especialmente con las entidades nacionales organizadoras de la Marcha de las Mujeres Negras contra el Racismo y la Violencia por el Buen Vivir.

En 2015, ONU Mujeres apoyó la Marcha de las Mujeres Negras contra el Racismo y la Violencia y el Buen Vivir. En esa ocasión, la subsecretaría general de la ONU y directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, asistió a la manifestación, y declaró: "En mi país, Sudáfrica, como las mujeres son fuertes y poderosas. Y veo que aquí en Brasil las mujeres negras son poderosas y fuertes. No hay mujeres en las mujeres. En Sudáfrica, las mujeres estaban al frente de la lucha contra el apartheid. Y aquí en Brasil, las mujeres negras están en frente de la lucha contra el racismo".

Además de las organizaciones de mujeres negras, la estrategia Mujeres Negras Rumbo a un Planeta 50-50 en 2030 cuenta con el apoyo de youtubers, blogueras, ciberactivistas negras y de personalidades públicas. Entre ellas, Kenia Maria y Taís Araújo fueron nombradas Defensoras de los Derechos de las Mujeres Negras de ONU Mujeres Brasil, para movilizar la opinión pública sobre el empoderamiento de las mujeres negras y la eliminación del racismo.

"En ONU Mujeres estamos comprometidas con ampliar las voces y la visibilidad de las asociaciones de mujeres negras, teniendo como foco central la Marcha de las Mujeres Negras. La estrategia Mujeres Negras Rumbo a un Planeta 50-50 en 2030 se propone un nuevo espacio tanto en lo público como al interior de la ONU para lograr los compromisos de la Agenda 2030 y la Década Internacional de Afrodescendientes ", dijo Nadine Gasman, representante de ONU Mujeres Brasil , durante una reunión con el movimiento de las mujeres negras.

Defensoras – La actriz, directora y redactora, Kenia Maria, es defensora de los Derechos de las Mujeres Negras de ONU Mujeres desde el 21 de marzo, prestando apoyo a la Década Internacional de Afrodesdescendientes (2015-2024) y a la iniciativa global Por un Planeta 50-50 en 2030: Un paso decisivo por la igualdad de género en el marco de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Kenia Maria considera: "Tengo fuertes razones para creer que los cambios son virales, y para mí es una buena idea para las defensoras de la causa. Queremos que la sociedad nos trate como humanas. Solo eso, trazar el debate de las mujeres negras para el día a día de la sociedad brasileña es una de las emergencias. Estamos gritando a través de diversas voces femeninas negras, de diferentes conjuntos, las historias, que son muchas y que necesitan ser oídas ".

Agenda 2030 – Durante la conmemoración de #JulhoDasPretas - Período de movilización del movimiento de mujeres en el 25 de julio, Día de la Mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora , ONU Mujeres Brasil nombró a la actriz Taís Araújo como defensora de los derechos de las mujeres negras.

Al referirse al marco de transformación de la Agenda 2030, Taís Araújo destacó la importancia de movilizar a la sociedad civil para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

"Una transformación es el objetivo en mi vida. Una organización como ONU Mujeres me deja muy cómoda, sabiendo que no estamos solas en el mundo, que tienen una serie de personas, no me sólo aquí en Brasil, sino en todo el mundo que están pensando en lo mismo que estoy pensando ", apuntó.

Fuente: http://lac.unwomen.org/

Mariana, la mujer pájaro de Cholula. Mujeres demuestran que no es de mal augurio rendir culto al Sol para que haga llover

* Empezó hace seis meses, ya no tiene miedo

Mariana es una mujer pájaro o voladora de Papantla, el ritual prehispánico en el que le piden al Dios totonaca del Sol: Chichini que haga llover en tiempos de sequía y vengan con ello buenas cosechas, origen de lo que hoy es más que nada una atracción para las y los viajeros.

No es la primera mujer en subir al palo, antes de maderas macizas, hoy un mástil de hierro, de 22 metros de altura para formar parte eso que era exclusiva actividad de los varones.

El mito de que las mujeres no podían tocar el palo, porque eso sería señal de un mal augurio, se rompió apenas a finales del siglo XX y principios del nuevo siglo, cuando en distintas partes del país las mujeres decidieron también honrar a la lluvia, al Sol, a las diosas, incluso.

Entre las primeras mujeres subiendo al gran palo para dejarse caer al vacío atadas de pies, está Dolores Pérez Bautista, quien junto con otras tres jóvenes, se presentaron en el parque Takilhsukut, en el marco de los festejos Cumbre Tajín 2007. Otro registro importante lo hicieron las Cuatro Fridas, originarias de Xochiapulco, también de Puebla, quienes de acuerdo a las crónicas de 2015, sorprendieron al público en el festival cultural internacional Greenwich+Docklands, en Inglaterra.

Hoy Mariana es la única mujer del grupo compuesto por otros cuatro hombres, incluyendo al caporal, que suben al mástil. Todo empezó hace apenas seis meses, desde entonces y tras el miedo atroz que se apoderó de ella la primera vez, lo demás, es historia, dice sonriente.

Desde lo alto venera al dios totonaco del Sol, Chichini, lo hace con gusto, porque pese a lo que haya cambiado por necesidades técnicas, el ritual se preserva, es una de esas tantas herencias del pasado que las mujeres y hombres jóvenes deben estar orgullosos y preservar, afirma luego de bajar y dar 13 vueltas en el vacío, mientras el caporal, antiguamente un sacerdote, interpreta con su flauta los sones del volador.

Son 13 vueltas, que los cuatro hombres y mujer pájaro deben hacer para completar 52 vueltas, que de acuerdo al calendario Azteca, dice Mariana, son las vueltas con las que se completa el ciclo solar y que Chichini agradece con lluvia abundante.

Y aunque hoy, Mariana como otras mujeres del país, han demostrado que no hay signos de mal augurio al tocar el gran palo volador, persiste la creencia, por lo que ha recibido reprimendas de hombres y mujeres que le reclaman ser una mujer pájaro, porque esa es tarea solo de los hombres, le dicen.

Mariana no se detiene, “me gusta subir, mirar todo desde allá arriba, participar en esta ceremonia, que también es un asunto de igualdad” y confía en que detrás de cada ritual algo se renueva en la humanidad.

Por Soledad Jarquín
Fuente: SemMéxico,San Pedro Cholula

julio 25, 2017

Países Escandinavos, líderes en igualdad de género y … en violencia sexual contra las mujeres


En un artículo desarrollado por Bettina Arndt, una reconocida comentarista social con estudios en la Universidad de New South Wales, se analiza cómo las políticas de género elaboradas en Suecia para tratar la llamada violencia de género vienen siendo criticadas por no haber obtenido avances significativos. En esta nota les presentaremos los datos más importantes.

“Sabemos, gracias a una práctica y experiencia extensa, que los intentos para solucionar el problema de la violencia doméstica a través de este tipo de análisis han fallado. Y fallaron precisamente porque la violencia no es y nunca ha sido un problema de género”, dijo Eva Solberg, política sueca, feminista y presidenta del partido Moderate Women, en respuesta a la política del gobierno sueco que sostenía que la solución al problema de violencia doméstica era erradicar el sexismo.

“Gracias a una investigación extensa en el campo, nivel nacional e internacional, sabemos que este grieta por sexo simplemente no es cierta”

Solberg criticó un informe del gobierno en el que se trataba a uno de los sexos, el masculino, como el sexo culpable y al otro como inocente. Dijo: “Gracias a una investigación extensa en el campo, nivel nacional e internacional, sabemos con gran certeza que este quiebre por sexo simplemente no es cierto”.

Para llegar a esta conclusión, la política sueca invocó los resultados encontrados en la la base de datos de investigaciones sobre violencia de pareja más grande del mundo, el proyecto Partner Abuse State of Knowledge (PASK), que resume más de 1700 trabajos científicos sobre el tema.

Solberg mencionó que uno de los patrones más importantes identificados por el PASK era que la violencia en la familia era un problema heredado y los niños la aprendían al verla en ambos padres.

Bettina Arndt considera que resulta irónico que esto pase en Suecia, la utopía de la igualdad de género. Para la autora es extraordinario que el análisis de género de la violencia doméstica se haya mantenido en Suecia, dado que las mujeres nórdicas experimentan la peor violencia física o sexual de la Unión Europea a pesar de que los países escandinavos son los líderes mundiales en igualdad de género (como lo muestra el índice de brecha de género del 2014 del Foro Económico Mundial).

Resulta interesante saber que el gobierno sueco gastó al menos 700,000 dólares en fondos para investigación y producción de una campaña para la concientización de la violencia doméstica, y que consistía en publicidad en la que se retrataba a los hombres como bestias y a las mujeres como víctimas. Lo cual de hecho fue celebrado por el Primer Ministro sueco, Malcom Turnbull, según Bettina Arndt.

Dicha inversión resultaría lógica si se considera lo expresado por el exdirector del Instituto Australiano de Criminología, Adam Graycar: “Más de la cuarta parte de los jóvenes en Australia ha presenciado un incidente de violencia física o doméstica contra su madre o madrastra”.

Dicha frase fue escrita en el preámbulo de un trabajo de 2001 sobre la violencia doméstica y la juventud llamado “Young Australians and Domestic Violence, a brief overview of the much larger Young People and Domestic Violence study”.

Sin embargo, Graycar no llegó a mencionar que, si bien el 23% de jóvenes era consciente de la violencia contra su madre o madrastra, el 22% de los jóvenes también era consciente de la violencia domestica contra sus padres o padrastros de parte de sus madres o madrastras. Esto lo mostraba el mismo estudio mencionado por Graycar.


Este tipo de omisiones se ha generalizado y se han ido minimizando las estadísticas que demuestran el rol de las mujeres en la violencia familiar, mostrando únicamente evidencia de agresiones masculinas. Por ello, Bettina Arndt considera que no estamos frente a una epidemia de violencia doméstica, lo mismo que corrobora Don Weatherburn, director de la Oficina de Estadísticas e Investigación del Crimen en el Estado de Nueva Gales del Sur.


Una de cada cien mujeres experimenta violencia física de sus parejas, no una de cada tres como dicen las estadísticas

Las estadísticas más recientes de la Encuesta de Seguridad Personal (ESP) de la Oficina Australiana de Estadísticas muestra que una de cada cien mujeres experimenta violencia física de sus parejas. No obstante, dicho porcentaje es muy diferente al de las usuales cifras sacadas a relucir, respecto a que una de cada tres mujeres es víctima de violencia. Esta cifra es engañosa porque no se refiere a violencia doméstica.

Estas estadísticas son tomadas de la Encuesta de Seguridad Personal, y hacen referencia a la proporción de mujeres adultas que han experimentado cualquier tipo de violencia física.

Y no solamente de violencia por la pareja o violencia doméstica, sino de todo incidente agresivo, incluso los que incluyen a perfectos extraños. Asimismo, se incluyen incidentes de mujeres adultas ocurridos durante toda su vida, por lo que el acto de violencia pudo haber tomado lugar hace más de 50 años.

Y eso que la cifra equivalente para los hombres es peor: uno de cada dos.

Fuente: Actuall

Atlas de Género

En América Latina y en particular en México, existe un amplio desarrollo de información estadística con perspectiva de género, que permite hacer visibles las diferencias que existen entre las condiciones sociales, económicas y demográficas de las mujeres y de los hombres.

El Atlas de Género, tiene como propósito reunir algunos de los indicadores más sobresalientes, para hacer visibles no sólo las diferencias de género sino también las diferencias adicionales derivadas de su ubicación geográfica en las entidades federativas del territorio nacional. De manera sencilla se accede a mapas que muestran el comportamiento de indicadores demográficos, sociales, trabajo, uso del tiempo, emprendimiento, pobreza, toma de decisiones y violencia contra las mujeres, relacionados con los derechos humanos y con temas de interés para las políticas públicas orientadas a la igualdad sustantiva de género y de orden regional.

Este Atlas de Género se presenta en una plataforma informática de fácil acceso y comprensión de los temas que se abordan. Contiene los datos y refiere las fuentes de los indicadores que se presentan en los mapas. Cada mapa expresa el comportamiento de un indicador a partir de la elaboración de estratos, utilizando la metodología de Dalenius-Hodges, con lo que se subrayan las diferencias regionales. Debajo del mapa se encuentra una gráfica de barras con los valores más grande y más pequeño del indicador.

La información de esta etapa de inicio del Atlas de Género se actualizará y se ampliará de manera permanente, tomando en cuenta las propias actualizaciones de las fuentes de información y de nuevas estadísticas así como la planeación nacional y los programas y políticas gubernamentales y los acuerdos internacionales vinculados al empoderamiento de las mujeres y a la igualdad entre las mujeres y los hombres.




Fuente: http://gaia.inegi.org.mx/atlas_genero/